4 de enero de 2012
La experiencia del correlín
El año pasado como prueba totalmente experimental llegó a convocar en alguna ocasión más de treinta participantes. Este año formalmente divulgado a través del área de deportes del Ayuntamiento entre los colegios burgaleses hemos superado las ciento cincuenta.
La satisfacción experimentada por niños y padres con esta actividad nos ha obligado a la preparación de nuevos recorridos más complejos para alargar una jornada que resulta a todas luces atractiva.
Hemos creado una herramienta de iniciación en el que la ausencia de competitividad ha sido aceptada con naturalidad respondiendo al espíritu original de este deporte. Conseguimos introducir al niño progresivamente en las características básicas de la orientación familiarizándole con sus elementos más significativos, baliza y pinza, con un primer contacto con el mapa a través de la tarjeta y la identificación del control.
A falta de ciertas mejoras, los objetivos se están alcanzando con normalidad. La difusión llega cada vez a más colegios y hemos respondido a la demanda creando recorridos de calidad encadenados con progresión. El circuito de seis convocatorias a lo largo de gran parte del curso escolar acerca a los niños (y los padres) al club.
Si esto sigue así, será necesario crear una estructura de trabajo (escuela) que responda a esta demanda y de continuidad a aquellos niños y jóvenes (club), creando un sistema de fidelización a modo de las escuelas francesas (carnet de participación en el correlín, baliza de bronce, plata y oro para los que continúen en el club).
Correlín. Preparación y montaje de una prueba de iniciación a la orientación
La “Escuela de Orientación del club Tjalve” se organiza de la siguiente manera para montar una prueba de “correlín”:
Equipo de recorridos (trazado y montaje)
Estará compuesto (si es posible) por tres trazadores que colocarán los recorridos previamente estudiados, bien simultáneamente (cada trazador un recorrido con cinta y balizas al mismo tiempo) o sucesivamente (un trazador coloca la cinta y otro las balizas).
El procedimiento más recomendable parece ser este último. El trazador que coloca las balizas revisa la correcta continuidad del recorrido montado por el anterior.
De cualquier manera todos los correlines pueden estar montados entre 30 y 50 minutos.
Para colocar las cintas, si el rollo de plástico es nuevo, se cortarán los tramos de cinta como la longitud de nuestros brazos extendidos y se atarán mediante un único nudo levemente cerrado para facilitar su retirada.
Precaución: que desde cada cinta se vea la anterior y posterior. Los tramos entre cinta y cinta, por tanto, tendrán una longitud variable, que nunca será excesivamente como para que no llegue a verse.
Con el viento, éstas se mueven u pueden quedar ocultas al enredarse en otras ramas.
Si se emplean cintas de plástico similares para ambos recorridos, habrá que tener cuidado de que no se crucen o confundan.
En caso de giros pronunciados o pasos obligados utilizaremos grandes tramos de cinta para reencaminar al niño hasta ver el siguiente tramo en la dirección correcta.
Los trazados tendrán la longitud apropiada para cada dificultad de recorrido.
Se evitarán peligros objetivos como carreteras, grandes pendientes, ríos caudalosos,…)
Si es posible habrá grandes tramos a la vista de monitores, cuidadores y padres.
Tanto la baliza de salida como las cintas de cada recorrido deben estar claramente diferenciadas.
Por último, habrá que tener siempre presente la seguridad del niño que generalmente se moverá solo o en pequeños grupos en una de sus primeras pruebas de orientación.
Taller de inscripciones
El participante debe reconocer con facilidad la mesa de inscripciones donde confirmará su participación (necesario para el seguro deportivo).
Se comprueba su nombre en los listados facilitados por el Ayuntamiento o se anota en impreso aparte los datos que sean necesarios.
En caso de que no posea “carnet de orientador” se le facilitará uno (rellenando nombre, edad, colegio,…)
Se entrega también información (mediante un tríptico) sobre el desarrollo de la actividad, situación del “taller de salidas” y paneles de información.
El equipo de inscripciones estará formado por el personal necesario para atender con fluidez la probable cantidad de inscripciones (dos o tres personal que podrán ser las mismas que colocaron los recorridos).
Si en este momento se sella el carnet en la casilla correspondiente a la prueba de este día, con ello le estamos diciendo al “taller de salidas” que ya han cumplido con el trámite de inscripción. Si participa o no, no será un problema.
Taller de salidas
Su misión consiste en proporcionar las tarjetas de control para los recorridos A y B y los mapas para el recorrido C después de comprobar que han pasado por la mesa de inscripciones.
Para ello una persona contará con dos sobres diferenciados con tarjetas de control de los recorridos A y B mientras que otra tendrá los mapas y la tarjeta del recorrido C.
Indicarán la situación de la “baliza de salida” que se verá con claridad en las proximidades.
Una tercera persona de apoyo puede dar las últimas instrucciones para la correcta realización de los recorridos.
Tal y como se ha podido comprobar en anteriores pruebas, la mayoría de los niños quieren realizar otro recorrido; habrá que tener previsto, tarjetas y mapas suficientes.
También habrá que tener muy claro, cuántos recorridos se va a permitir realizar a cada niño para no vernos sobrepasados.
Taller de meta
Una única persona se limitará a recoger las tarjetas, clasificándolas por recorridos. No es necesaria la comprobación de pinzados.
Al finalizar el circuito y previa presentación de la cartilla sellada en cuatro ocasiones se le puede entregar un diploma.
3 de noviembre de 2011
Correlín v. 2.0
El pasado día 8 de octubre pusimos en marchauna versión mejorada con ocasión de la 1ª prueba de la liga UBU que tuvo lugar en Fuentes Blancas.
Con el apoyo del Ayuntamiento de Burgos que se encargó de informar a todos los centros docentes de la capital pudimos disfrutar de un bonito día de orientación rodeados por más de 150 niños que no se cansaron de correr tras las 16 balizas distribuidas en tres recorridos diferentes, con slaida y meta en el aparcamiento de Fuente el Prior.
Esta actividad no competitiva fue el comienzo de un ciclo de seis que se extenderá hasta primeros de abril.
A lo largo de la temporada iremos evolucionando para gestionar una numerosas participación que en esta primera ocasión, como ya he dicho, llegó a los 150 niños de edades comprendidas entre los 4 y los 12 años. Es muy probable que con las inclemencias del invierno burgalés está cifra sea difícil de superar.
La mayoría de las actividades tendrán lugar en parque de la capital, otras nos llevarán a localidades cercanas como Villatoro o Quintanilla Riopico.
Para el 2º encuentro que nos llevará hasta el Cerro de San Miguel (el Castillo) hemos preparado la versión 2.0 del "Correlín".
Esta incorpora novedades que introducen a los niños un poco más en la esencia de este deporte.
En el anterior "correlín A", el más elemental de todos, el niño debía seguir un recorrido materializado en el terreno por una secuencia de cintas que colgaban visibles de las ramas. A lo largo de éste iban encontrando balizas identificadas por imágenes de dibujos animados televisivos como "winnie the pooh".
En esta segunda ocasión, sustituiremos estos dibujos por elementos cartográficos ampliados a gran escala. Pequeños porciones de mapa que podrán encontrar en su ficha de controles.
El "correlín B" será un recorrido diferente al A, levemente más largo (aproximadamente 300 metros).
El recorrido B también estará señalizado con cintas de plástico. Del mismo modo, encontrarán las balizas a lo largo de éste. La baliza llevará una pequeña porción de mapa ampliada. La tarjeta de controles, sin embargo, contará con un pequeño ejercicio de observación: Cada casilla cuenta con 3 imágenes muy parecidas a la de la baliza; una de ellas es idéntica.
El correlín C es una variante del A. Consistirá en buscar las balizas del primer recorrido de forma SCORE (sin orden establecido)con ayuda de un mapa a gran escala (1:7.500 ó 1:5.000) apoyado por anotaciones y una leyenda al margen de fácil lectura.
Como no coinciden las balizas del 1º y 2º recorridos, los niños que hayan realizado el primer recorrido (correlín A) podrán aventurarse con el segundo. Los del segundo (correlín B) podrán hacer el tercero (balizas del correlín A en SCORE) y los del tercero podrán hacer el correlín B buscando sus balizas con un mapa con las balizas SCORE de éste. De esta manera obtenemos 6 soluciones distintas con dos recorridos montados.Dos mapas SCORE y tres tarjetas de controles diferentes.
¡Vaya flipada! ¿NO?
3 de agosto de 2011
EL CORRELIN: ALGO MÁS QUE UN ENTRETENIMIENTO PARA NIÑOS
No he observado las actividades (correlines) montadas alrededor de otras pruebas de liga nacional, regionales,… y por tanto puedo estar hablando vaguedades sobre conceptos ya desarrollados más extensamente por otros.
En principio el “correlín” fue una actividad organizada, en muchos casos, para atender la demanda creciente de los orientadores con “pequeños” a los que entretener mientras ellos corrían su competición. Una guardería orientada ¿¿ a este deporte.
La orientación, digo una obviedad, no es un deporte en el que te limitas a buscar balizas con mapa y brújula; su conocimiento y entrenamiento consiste en desarrollar individualmente o en conjunto varias cualidades o capacidades cognitivas del individuo (más adelante escribiré sobre las cualidades cognitivas y los entrenamientos simulados). Así, en el caso de los niños con el “correlín” estaremos acostumbrándolos a espacios cada vez más amplios donde poner a prueba su seguridad, la toma de decisiones muy elementales, se familiarizan con la baliza y el proceso de pinzado,…la concentración.
Durante este primer año he pasado de montar el “correlín” más básico con cinta de balizaje discontinua hasta llegar a tres recorridos diferentes que he convenido en llamar de la siguiente manera que paso a definir:
Correlín básico
Consiste en un recorrido completamente guiado mediante cinta de señalización propia materializada de forma discontinua y apoyada en líneas de referencia claramente identificables en el terreno sobre una distancia aproximada de doscientos metros.
En la mayor parte del recorrido (o totalmente) los niños son visibles desde la salida.
Concebido para “peques” de 5 a 7 años, si muestran mucha inseguridad, pueden estar controlados por un monitor que los apoyo en todo momento.
Correlín plus
Este recorrido va un poco más allá. Pensado como primera iniciación para niños de 8 a 10 años de forma individual ( o parejas). Sobre una distancia de 400 metros, la cinta de balizaje puede abandonar las líneas de referencia para adentrarse por terreno con referencias menos evidentes. El recorrido se materializa igualmente con cintas de plástico colgadas de ramas u objetos, visibles de unas a otras.
Las balizas dejan de estas sobre el propio recorrido para situarse levemente a ambos lados de éste. Un monitor cumple la misión de vigilancia, prevención de incidentes y apoyo.
Micro
Junto al circuito de pruebas que organiza la universidad burgalesa se han montado unos pequeños recorridos urbanos o semiurbanos que cumplen perfectamente con este tercer escalón de iniciación infantil: Además de servir como calentamiento para corredores o circuito de iniciación adulto es un buen trabajo de iniciación para chavales de 8 a 12 años.
El “correlín” micro consiste en un recorrido “score” montado en los pueblos que acogen las mencionadas pruebas universitarias. Las balizas están situadas con precisión sobre un mapa con una gran escala (1:1000, 1:2000, incluso 1:500) Este mapa que en muchos casos no ocupa el tamaño de un folio viene acompañado de una leyenda “sobre el mismo mapa” es decir, cada objeto lleva su nombre al lado con lo que se pretende familiarizarlos con la simbología de orientación.
Por último, no quiero olvidarme de los más pequeños (hasta 4 años)
Correlín mini
En un recinto más o menos amplio, completamente cerrado (imposibilidad física), en el que se encuentran algunos objetos (juegos infantiles, mesas, sillas que no entrañen peligro alguno) se encuentran las balizas. Con un adulto que vigila y ameniza la actividad en todo el recinto.
Evidentemente, todas las apreciaciones que aquí hago sobre distancias y dificultades son fácilmente adaptables a las circunstancias y características del terreno mediante variables y variantes aplicadas al ejercicios.
Si bien tienen un alto componente recreativo, no por ello debemos olvidar que, al igual que en las fases de aprendizaje (de la orientación) se debe pasar por todos los escalones. Si un orientador, un niño en este caso, finaliza satisfactoriamente una actividad, cumpliendo todos los objetivos para los que estaba diseñada, podrá pasar inmediatamente a la siguiente: del “correlín básico” al “plus” o de éste al “micro” con las precauciones que la corta edad pueda entrañar.
Espero haber sido ameno y que sea de provecho para todos
19 de agosto de 2010
Entrenar en cualquier momento y lugar
A continuación os comento de forma reducida como puede montarse un entrenamiento de orientación simulada. Trata de descubrir su utilidad como juego infantil.
Preparación:
Elije un mapa cualquiera. En nuestro caso tomaremos uno cuyo recorrido tiene 22 controles.
Sobre el terreno, por ejemplo un campo de fútbol o zona boscosa sensiblemente llana, colocamos 8 balizas con su pinza, formando un cuadrado de 50 – 100 pasos de lado.

La línea de centro del terreno de juego (control 7 con el 2) será el Norte. También lo puede ser la línea que une ambas porterías (control 4 con el 5).
Dibuja sobre un folio un pequeño cuadrado y distribuye entre los 8 puntos de éste los 22 controles de la carrera.
Atención: Entre dos controles consecutivos no puede haber menos de 45 grados.
Ahora toma el mapa y coloca el cuadrado dibujado haciendo coincidir la “salida - control
Olvídate del Norte Magnético del mapa. Traza con rotulador rojo en el centro del tramo una pequeña recta en el mismo sentido que te indica el Norte del cuadradito.
Así sucesivamente con todos los tramos.
Desarrollo del ejercicio:
Puedes tomar la salida en cualquiera de los puntos centrales de los lados del cuadrado que has formado con las balizas (balizas 2, 4, 5 ó 7).
Dobla y coge el mapa como si estuvieras en el terreno real que representa: Dedo pulgar a la altura de la salida y el control 1 frente a ti.
Haz coincidir el pequeño norte dibujado en el mapa sobre este tramo, con el norte que has establecido para el cuadrado formado con las balizas. Mirando frente a ti verás una baliza; corre hacia ella, pinza y repite la misma operación para el tramo control 1 – control 2.
Recuerda que no te puede llevar a una baliza que forme un ángulo inferior a 45 grados.
Recuerda también que los laterales del terreno de juego o las líneas de fondo son paralelas al norte que hayas elegido.
Espero vuestras observaciones
9 de agosto de 2010
Más veteranos de la Liga Norte
Veteranos de la Liga Norte
2 de agosto de 2010
Liga Norte
12 de marzo de 2009
UN POCO DE HISTORIA
Con sencillos mapas en blanco y negro nació la Liga Norte (primera prueba en Burgos año 1987 en Arlanzón). En aquellos años se participaba en todas las actividades de competición y formativas que había en el panorama.
La primera prueba de la Liga Española, Martin Kronlund 1988 en Peguerinos, puede ser un punto de inflexión en la orientación de todo el estado.
Allí conocimos a los “míticos” orientadores suecos, hoy claramente superados por otros países. De ellos tomamos, de la historia de su deporte, el nombre de nuestro club: Tjalve, localidad dónde a finales del siglo XIX se organizó la primera prueba civil de Orientación.
Asistimos también a los primeros cursos de formación, cartografía, organización de pruebas, divulgación, enseñanza y marketing.
En ese mismo año decidimos asociarnos. Nacía uno de los primeros clubs de España creado expresamente para la práctica y divulgación de este nuevo deporte.
Los trámites de registro se vieron incomprensiblemente perjudicados por la ignorancia del legislador de turno. Noviembre de 1989 es la fecha en la que recibimos de la Junta de Castilla y León la documentación aprobada y el número de registro.
Los miembros fundadores fueron: Cristina Martín (Presidente desde 1997), Juan Carlos Martín (Presidente hasta el año 1997), Santos Ortega, Rodrigo de la Torre y Maria Isabel Miguel hoy desligados del club.
En 1991 se salta al panorama nacional organizando el Campeonato de España en los bosques de Hontoria del Pinar, terreno que aún lejano a Burgos fue durante varios años eje de nuestro crecimiento. Con el apoyo institucional surgieron otros mapas vitales para nuestros planes: El castillo, Fuentes Blancas, Soncillo …
Ese mismo año, acudimos al mayor evento que se viene organizando desde hace décadas en Suecia: O-RINGEN. Asistimos a cursos de divulgación, entrenamiento de élite y a la prueba “5 Días de Suecia” con 25.000 participantes.
En los primeros años 90 se desarrolla una intensa actividad en capital y provincia. Numerosos cursillos escolares, campamentos de verano como Soncillo o Pineda de la Sierra, de donde salieron muchos orientadores hoy repartidos por toda la comunidad autónoma y se hicieron los primeros contactos con la universidad.
Junto a la prueba de Liga Norte y como continuación del Campeonato de España de Hontoria se organiza durante 5 años el trofeo “Tierras del Cid” para la Liga Nacional.
También se toma el relevo del desaparecido club soriano “Olmo Viejo” y editamos el boletín “ORIENTADOR” escrito a máquina y dstribuido vía correo ordinario a los clubs castellano leoneses.
El club ve aumentar paulatinamente el número de miembros y se incrementa nuestra presencia en muchas pruebas de la liga española, cursos de perfeccionamiento para corredores. Llegamos a participar durante dos años en la liga aragonesa de carreras de orientación en bicicleta de montaña y en 1996 organizamos el Campeonato de España de Orientación en BTT (Aranda de Duero).
El club Tjalve a finales de los 90 tiene peso en el panorama nacional.
En 1997 tienen lugar las primeras elecciones de la AECO, asociación de clubs de orientación reconocida por el Consejo Superior de Deportes, embrión de la futura Federación hoy en marcha. Juan Carlos Martín Tamayo ocupa el cargo de Vicepresidente y primer director de la Escuela Española de Técnicos de Orientación.
Vuelve a ser Quintanar de la Sierra y los pinares de la comarca centro de atención de la orientación española. Se organiza en Revenga el I Curso de Técnicos de Nivel II. Intensa actividad que junto al que tiene lugar en los Angeles de San Rafael (Segovia) un año después (no hubo más), dio lugar al cuerpo de técnicos de segundo nivel existente hoy en España de los que el club Tjalve cuenta con cuatro.
Artículo elaborado por: Juan Carlos Martín Tamayo.
Impulsor de la orientación en Burgos y en España.





